viernes, 31 de octubre de 2008

31 de octubre de 2008

El Nautilus presiente las celebraciones de los días de difuntos. Rechinan sus engranajes, el viento ulula en sus galerías y los pasillos se han vuelto oscuros y tenebrosos. Los espectros del Tenorio y del Comendador se han sentado a cenar en el comedor de oficiales su mortal menú mientras la sombra de la dulce Inés pena por la ingratitud de don Juan.
"Cesad, cantos funerales;
callad, mortuorias campanas;
ocupad, sombras livianas,
vuestras urnas sepulcrales;
volved a los pedestales,
animadas esculturas;
y las celestes venturas
en que los justos están
empiecen para don Juan
en las mismas sepulturas"

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